Encuadre propio: Yael Szmulewicz
Encuadre propio: directoras en primera persona
Yael Szmulewicz
Soy realizadora audiovisual, docente, tanguera y cineasta enfocada (por el momento) en cine sobre personas a los que la música los atraviesa de maneras diversas. Sigo explorando.
¿Qué experiencias colectivas audiovisuales rescatás en estos contextos aciagos?
Realizo proyectos audiovisuales de tango y música popular en un contexto de profunda crisis cultural y económica. Filmar implica registrar con urgencia historias y artistas antes de que desaparezcan, pese a la falta de recursos.
En esa dificultad, la colaboración y el afecto dan vida a verdaderas familias cinematográficas. Cada rodaje se convierte así en un acto de resistencia con la esperanza de volver a vivir de nuestra pasión.
¿Cómo te resulta ser directora de equipos y forjar la autoridad en el rodaje? ¿Creás otros códigos que los que ves en rodajes dirigidos por varones?
Mi experiencia como AD y continuista me dio una mirada integral para llevar adelante equipos de rodaje. Como directora, construí progresivamente la confianza necesaria, porque llevar adelante el set para mis propios proyectos no es algo que sea fácil por default —como suele pasarle a directores varones, cuya sola presencia en el lugar de mando rara vez se pone en duda. Con el tiempo formé un equipo comprometido, basado en la colaboración y sin necesidad de imponerme. Siempre valorando la escucha y el cuidado colectivo, confiando y delegando en mi equipo lo necesario para construir en equipo.
Como guionista y directora, ¿cómo ves el estado actual de las plataformas de streaming y de las nuevas narrativas?
Veo las plataformas de streaming y las nuevas narrativas como herramientas valiosas que amplían las posibilidades de creación y circulación. Sin embargo, me preocupa que la lógica del mercado, la inmediatez y las métricas reduzcan las obras a simples contenidos efímeros. Como guionista y directora, sigo creyendo en historias capaces de conmover, interpelar y trascender el tiempo.
Más allá del formato o la plataforma, lo esencial es preservar una mirada, una sensibilidad y un deseo profundo de comunicar.
Experiencias alternativas de salas y distribución
Desde el comienzo exploro formas alternativas de distribución y exhibición, llevando mis películas a circuitos paralelos a las salas convencionales. Pero durante este año descubrí en la programación y la curaduría una nueva manera de vincularme con el cine y ampliar su circulación. No solo con mis películas.
Desde hace un año organizo semanalmente un ciclo de cine sobre música, donde presento obras propias y de otros colegas. Es un oasis en los tiempos que corren.
Lo más valioso es construir una experiencia comunitaria, con encuentros e intercambios entre el público y quienes realizan las películas.