Encuadre propio: Silvina Estévez
Encuadre propio: directoras en primera persona
Silvina Estévez es directora y productora audiovisual. Sus películas exploran la tensión entre lo íntimo y lo político. Desde 2022 dirige la productora Arboleda, junto a Paula Magnani, llevando adelante proyectos y desarrollos tanto independientes como para plataformas. Dirigió los documentales “Años cortos días eternos” (2021), “Escuela vida” (2017) y la serie “No sé cómo volver” (2019), entre otros. Co-dirigió con Marlene Grinberg el documental ensayo “Me gusta cuando hablas” (2023).
Cómo filmar en tiempos de crisis
Creo que filmar en tiempos de crisis en Argentina es la norma. Pero hay algo distinto en este presente: una sensación de intemperie total. Lejos de una respuesta, se me vienen palabras como incertidumbre, caos, confusión total.
Sin embargo, con nuestra empresa, Arboleda, lo seguimos intentando.
Creo que una opción es adaptarse, no sabemos muy bien a qué porque asistimos a una coyuntura que combina un cambio de paradigma global en las formas de ver y producir audiovisual, y a nivel local, un vaciamiento. La otra opción es resistir: sostener una ética, no dejar que la lógica del mercado decida qué historias merecen existir.
No sabemos cuál opción es más efectiva, lo que sí sabemos es que ambas requieren mucho esfuerzo o muchos privilegios.
Cine comunitario y miradas locales
Quizás acá haya una bocanada de aire, una respuesta. Nosotras estamos filmando Comprarme flores sola, una película hecha entre amigas con un celular. A falta de recursos, el recurso humano es lo único que queda. Me interesa el concepto de cine comunitario porque implica correrse del autor individual como figura central. Filmar un territorio no es encuadrarlo, es dejar que te desordene. Ahí hay una potencia enorme, cuando el cine deja de explicar y empieza a convivir con lo que no entiende.
Cine, maternidad y trabajo cinematográfico
La industria todavía está pensada para cuerpos disponibles, sin interrupciones, sin ciclos, sin demandas. Hablar de maternidad no es solo hablar de cuidados, sino también de tiempo, de deseo, de identidad. Nosotras imaginamos otras formas de hacer cine, donde la vida no sea algo que se negocia para poder filmar, sino el centro desde donde se filma.
En ese sentido, la maternidad puede ser también una potencia narrativa: una manera distinta de mirar, de organizar el tiempo y de entender el vínculo con el mundo.
El rol del documental/cine y los horizontes narrativos posibles en este momento sociohistórico argentino y mundial
No sé qué horizonte posible tiene el documental argentino hoy. Tal vez sea más fácil de producir que la ficción y tenga más posibilidades afuera, en festivales (otro concepto que también está en crisis a nivel global).
Pero más allá de la coyuntura, el documental tiene esa capacidad hermosa de sorprender incluso a quien lo hace. La crisis siempre le sirve al documental. Tal vez hoy sea una oportunidad para ir más allá, borrar las fronteras con la ficción y que en esa zona híbrida aparezcan nuevas posibilidades narrativas.
Cine independiente en la era de las plataformas
El cine independiente no puede competir en escala con los contenidos de las plataformas, pero sí en singularidad. La pregunta es si estamos dispuestos a asumir el costo de esa singularidad, que implica menor visibilidad y más incertidumbre.
Deseo que esta estandarización del universo audiovisual, esta tiranía del algoritmo, sea una etapa más.
Como todas, una moda que también va a pasar. Nos va a modificar, seguramente. Nos arrasará por un tiempo. Pero confío en que lo genuino, la manifestación de la esencia, el acto creativo, es lo único que hace avanzar la historia. Es el espíritu que siempre encontrará las grietas para manifestarse.