Paula Morel Kristof – Directoras: del taller a la pantalla.
Paula Morel Kristof es directora, guionista y productora cinematográfica 🎬
Su labor incluye el cortometraje Pequeña (2019) y su ópera prima de largometraje, Muña Muña (2025), proyecto que contó con el apoyo del Fondo Nacional de las Artes y participó en el WIP Latam del Festival de San Sebastián. La película recorrió festivales como Santander, el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, el certamen La Mujer y el Cine, el FAM de Florianópolis y el Hof International Film Festival en Alemania.
Posee una extensa trayectoria en gestión; fue programadora de la Red de Salas de Espacios INCAA y productora en CINE.AR.
Tras participar en el Taller con Perspectiva de Género de DAC con su proyecto Muña Muña, conversamos con la realizadora sobre su experiencia, los desafíos de la industria actual y la importancia de las políticas de equidad para las mujeres y diversidades en el cine .
¿Qué impacto tuvo el taller en el desarrollo, transformación o concreción de tu película?
“El primer impacto concreto fue sumar un aval y un espacio de formación a un proyecto que no había pasado por una instancia de este tipo. Luego, el intercambio con las tutorías, pero sobre todo el ejercicio y la práctica de encontrarnos dos veces por semana para dialogar con las compañeras acerca de todos los proyectos. Esa gimnasia de ida y vuelta se vuelve un trabajo a favor del propio proyecto; el ejercicio de pensar activa nuevas perspectivas en la obra.”
¿Qué dificultades enfrentan las mujeres realizadoras y qué herramientas te resultaron claves para sortearlas?
“Este taller es un espacio muy importante porque todavía no hemos ganado suficientes territorios en términos de igualdad y perspectiva de género. Creo —porque también soy técnica de cine— que las mujeres necesitamos nuevas oportunidades. Nuestro trabajo debería contemplar otros horarios para poder compatibilizar, por ejemplo, la maternidad con el mundo audiovisual; de lo contrario, sigue siendo un terreno ganado mayoritariamente por varones. La maternidad y el cine es un tema pendiente. Me parece valioso el intercambio que hubo en el taller y el hecho de conocer a realizadoras y productoras que hoy son compañeras de ruta y amigas.”
¿Qué importancia tienen en este tiempo las políticas de acompañamiento y formación audiovisual con perspectiva de género para generar más equidad en nuestra industria?
“Es fundamental seguir trabajando en estos temas. A veces cuesta que los proyectos de mujeres entren en ciertos espacios donde los curadores o programadores no se sienten identificados con nuestras historias. Ahora que atravesé el circuito de festivales, veo que las miradas femeninas en esos puestos de decisión ayudan mucho. Las mujeres tenemos que ocupar esos lugares para que determinados proyectos ingresen a la industria y al mercado. No es que se desmerezcan las obras, sino que cada uno suele identificarse con historias que lo representan; por eso necesitamos mujeres allí. No es algo lineal, pero colabora directamente.”