Lucía Paz – Directoras: del taller a la pantalla
Lucía Paz es cineasta egresada de la ENERC.
🎬 Ha dirigido proyectos que han recorrido festivales y pantallas nacionales. Sus obras más destacadas son: Oda amarilla (2025/26), su primer largometraje documental; la miniserie La oruga, nominada a los Premios Cóndor de Plata; y los cortometrajes Palito Bombón Helado (parte de Historias Breves 19) y Una receta familiar, que ha participado en más de 15 festivales internacionales
Además de su trabajo en ficción y miniseries, en 2019 fue becada por el Programa Looking China, donde rodó el documental Jiaotong, expandiendo su mirada hacia una narrativa global y diversa 🇨🇳
A partir de su experiencia en el Taller de Género de Directores Argentinos Cinematográficos (DAC), donde Oda amarilla 🐚 consolidó su mirada, dialogamos con Lucía Paz sobre este proceso. Además, reflexionamos sobre el rol indispensable del fomento estatal y las herramientas colectivas frente al difícil escenario que atraviesa el cine nacional.
¿Qué impacto tuvo el Taller en el desarrollo, transformación o concreción de tu película?
“En 2021, cuando realicé el taller, llegaba con una carpeta y una versión de Oda amarilla. El transcurso de tres meses de trabajo semanal con las docentes y las compañeras me permitió encontrarme con otra película más profunda que era posible. El diálogo y los intercambios entre mujeres me habilitaron a dejarme atravesar por el documental que estaba queriendo contar. También en el taller conocí a una de las productoras de la película, con quien enseguida de terminar la cursada empezamos a filmar. Es por esto que el paso por el taller fue vital para que la peli exista.”
¿Qué dificultades enfrentan las mujeres realizadoras y qué herramientas te resultaron claves para sortearlas?
“Creo que una de las mayores dificultades para hacer una película es contar con los fondos para producirla. La mayoría de las compañeras con las que fuimos coetáneas en nuestras óperas primas pudimos producir gracias a un instituto de cine (INCAA) presente al que, a través de un proceso de presentación y selección, obtuvimos el interés y recibimos financiamiento. Para que nuestras historias sean posibles es indispensable una política de fomento a nuestro cine argentino.”
¿Qué importancia tienen en este tiempo las políticas de acompañamiento y formación audiovisual con perspectiva de género para generar más equidad en nuestra industria?
“En un contexto violento como el que estamos viviendo en nuestro país y en el mundo, se vuelven aún más indispensables los espacios para escucharnos, pensarnos, expresarnos, validarnos y encontrar las formas de crear esas historias que quedan por fuera de lo que el mercado está vendiendo. Con las políticas de vaciamiento y empobrecimiento de nuestra cultura por parte del gobierno actual, creo que es necesario que las herramientas y formas de hacer cine circulen de manera comunitaria. Hoy somos espacios de resistencia con ímpetu de contar historias y reflejarnos en la diversidad que somos.”